https://www.youtube.com/watch?v=7dbcq7jKLd0
Dalí se desdibuja
Tirita su burbuja
Al descontar latidos
Dalí se decolora
Porque esta lavadora
No distingue tejidos
El se da cuenta
Y asustado se lamenta
Los genios no deben morir
Son más de ochenta
Los que curvan tu osamenta
"Eungenio" Salvador Dalí
Bigote rocococo
De dónde acaba el genio
A dónde empieza el loco
Mirada deslumbrada
De dónde acaba el genio
A dónde empieza el hada
En tu cabeza se comprime la belleza
Como si fuese una olla expres
Y es el vapor que va saliendo por la pesa
Mágica luz en Cadaqués
Si te reencarnas en cosa
Hazlo en lápiz o en pincel
Y Gala de piel sedosa
Que lo haga en lienzo o en papel
Si te reencarnas en carne
Vuelve a reencarnarte en ti
Que andamos justos de genios
"Eungenio" Salvador Dalí.
Realista y surrealista
Con luz de impresionista
Y trazo impresionante
Delirio colorista
Colirio y oculista
De ojos delirantes
En tu paleta mezclas místicos ascetas
Con bayonetas y con tetas
Y en tu cerebro Gala, Dios y las pesetas
Buen catalán anacoreta.
Si te reencarnas en cosa
Hazlo en lápiz o en pincel
Y Gala de piel sedosa
Que lo haga en lienzo o en papel
Si te reencarnas en carne
Vuelve a reencarnarte en ti
Queremos genios en vida
Queremos que estés aquí
"Eungenio" Salvador Dalí
Salvador Dalí es conocido por sus impactantes y oníricas imágenes
surrealistas. Sus habilidades pictóricas se suelen atribuir a la influencia y admiración por el arte
renacentista. También fue un experto
dibujante.
2 3 Los recursos plásticos dalinianos también abordaron el
cine, la
escultura y la
fotografía, lo cual le condujo a numerosas colaboraciones con otros artistas audiovisuales. Tuvo la capacidad de acrisolar un estilo genuinamente personal y palpable al primer contacto, que en realidad era muy
ecléctico y que «
succionó» de innovaciones ajenas. Una de sus obras más célebres es
La persistencia de la memoria, el famoso cuadro de los «relojes blandos», realizado en
1931.
Como artista extremadamente imaginativo, manifestó una notable tendencia al
narcisismo y la
megalomanía, cuyo objeto era atraer la atención pública. Esta conducta irritaba a quienes apreciaban su arte y justificaba a sus críticos, que rechazaban sus conductas excéntricas como un reclamo publicitario ocasionalmente más llamativo que su producción artística.
4 Dalí atribuía su «amor por todo lo que es dorado y resulta excesivo, su pasión por el lujo y su amor por la moda oriental» a un autoproclamado «linaje arábigo»,
5 que remontaba sus raíces a los tiempos de la dominación
árabe de la
península ibérica.